Punk Physical Therapy es el segundo trabajo discográfico del trío madrileño que responde al nombre de 13 Bats, que en 2009 ya publicó su homónimo disco de debut. Las once canciones que lo componen -dos en castellano y el resto en lengua anglosajona- han sido grabadas entre mayo y agosto de 2010 en los estudios Universal Rats.

Al igual que hace dos años, el álbum aparece bajo la etiqueta de Potencial Hardcore Records. Sin embargo, la distribución correrá a cargo de Subterfuge, lo que les facilitará llegar a un público más amplio, ya que gracias a ella, por ejemplo, el que firma esta crítica les ha conocido y bien contento que está por ello.

13 Bats tienen un estilo muy definido y claro. Mezclan el punk con el rockabilly. Entonces, os podéis preguntar por qué no digo que lo que hacen es psychobilly, que precisamente es un género híbrido de estos dos. Pero este trío no hace psychobilly a pesar de mezclar rockabilly y punk. Y con escuchar tanto éste como su anterior trabajo, uno se da cuenta de que no tienen ese toque psicótico y acelerado.

Muy probablemente el encasillamiento en este género venga dado por la presencia de un contrabajo así como por sus influencias aunque 13 Bats están más cerca del punk que de otra cosa, especialmente en este Punk Physical Therapy.

Precisamente, la gran diferencia entre sus dos entregas es que en la segunda, 13 Bats, suenan más punk que en la primera y que, en cierta manera, han tomado distancia de la temática horror y siniestra que estaba presente en su debut. Aunque esto no significa que sus letras no sigan reflejando los ambientes mafiosos.

A pesar de que su segunda entrega suena más punk, nos encontramos con varias composicones donde muestran las influencias del mundo del rockabilly, tan sólo hay que escuchar “Le Surf”, “Munck Crank” o “Spitshine R’n’R”, que equilibran el punk de “Beer’s My Novia” o “Punk Rocket”, siendo “Test”, el último corte, la mejor prueba de la fusión de géneros.